Estufas de pellet

En pocos años, las estufas de pellets se han aupado a los primeros puestos de ventas gracias a su eficacia, el ahorro económico y sus reducidas emisiones de C02. A continuación, te vamos a dar las claves que convierten la compra de una de estas estufas en tu mejor opción.

Los pellets son un combustible mucho más económico que el gas, la electricidad, el butano o el gasoil. Esto se debe a que están fabricados a partir de los restos de madera sobrantes de la industria maderera local. No es necesario talar ningún árbol para su fabricación, ya que es material reaprovechado. Estos restos provienen de la industria maderera próxima a tu domicilio (fabricación de muebles, carpinterías locales, etc), así se consigue que su coste sea extremadamente reducido. Con estos trozos de madera y serrina obrantes, se fabrican los pellets que siempre tienen unas dimensiones fijas, son unos cilindros con un diámetro aproximado de 6 milímetros y un largo que oscila entre 10 y 25 milímetros.

Estos pellets se prensan a alta presión, lo que favorece que conserven la humedad en su interior y el proceso de su combustión producen escasa ceniza, por lo que estas estufas son mucho más fáciles de limpiar. Es muy importante indicar también que la combustión de los pellets casi no produce CO2, considerándose la biomasa más respetuosa con el medio ambiente, ya que no emite gases que favorecen el efecto invernadero.

Los pellets además te garantizan un ahorro energético notable, porque a su eficiencia energética se suma el reducido precio. Comparado con una estufa eléctrica, por ejemplo, 2 kilos de pellets que tienen un precio de 0,5 producen la misma energía calorífica que 10 kWh de electricidad con un precio por encima de 1,4. Si lo comparamos por ejemplo con el gasoil, los mismo 2 kilos de pellet producen el mismo calor que 1 litro de gasoil, lo que teniendo en cuenta el precio del combustible actual te supone un ahorro que oscila entre los 60 y los 80 céntimos de euro. El ahorro es más que evidente.